Samsonite Framelock - Equipaje rígido con Ruedas giratorias
Maleta de mano rígida con carcasa de policarbonato y una placa con el logotipo de la marca en el exterior. El forro interior está hecho con botellas de plástico PET recicladas tras su uso por el consumidor.
En stock
Versiones
Por dentro lleva divisores con cremallera y varios bolsillos para organizar la ropa y los accesorios. La estructura es ligera y prescinde de cremallera de cierre: se cierra con un enganche de bloqueo repartido en varios puntos. Un tirador deslizante central acciona el bloqueo y el desbloqueo en un solo gesto, con sistema homologado por la TSA que no necesita llave.
- Color plateado
- Tamaño maleta de mano
- Carcasa de policarbonato
- Forro interior Recyclex de botellas PET 100% recicladas posconsumo
- Cierre sin cremallera con enganche de bloqueo multipunto
- Cierre con seguridad aprobada por la TSA sin llave
- Ruedas giratorias
Frente a otros parecidos
La Samsonite Framelock es una maleta de mano rígida pensada para quien viaja ligero y quiere olvidarse de la cremallera: su carcasa de policarbonato se cierra con un enganche multipunto que se acciona de un solo gesto, con bloqueo homologado por la TSA sin llave, y por dentro el forro está hecho con botellas PET recicladas, con divisores y bolsillos para organizar la ropa. Frente a ella, la Samsonite Uplift Hardside juega otra baza: también lleva cierre TSA, pero suma mango telescópico ajustable en pasos de 1 pulgada y se expande otra pulgada cuando necesitas meter algo más. La kensie Alma, por su parte, apuesta por lo mismo en 50,8 cm, con cerradura TSA y cuatro ruedas giratorias de 360 grados. En contraposición, la Delsey Chatelet Air 2.0 es la más equipada para viajes largos: 57,8 x 38,1 x 25,4 cm, puerto USB, cerradura de combinación de 3 diales y forro antiolor. La Framelock encaja si valoras cierre sin cremallera; la Uplift, si quieres algo expandible; la kensie, para lo justo; la Delsey, si buscas extras.

